martes, 3 de mayo de 2011

Latinoamerica ¿Por que tiene que ser tan complicado?

El mundo esta cambiando. Las nuevas potencias juegan sus fichas en el viejo tablero. El BRIC (Brasil, Rusia, India y China) cada día es mas fuerte e influyente mientras que los Aliados (EEUU, Inglaterra, y la Unión Europa) son cada vez mas débiles.
El mundo árabe se esta revelando a tantos años de dictaduras, monarquías y guerras que no les compete.

Ayer, el mundo escucho la supuesta muerte de Osama Bin Laden, un hombre Estadounidense, hijo de uno de los empresarios mas poderosos de la industria del petroleo que decidió de joven volverse musulmán como su abuelo y defender sus valores árabes. Se fue de los EEUU y se asentó en Iraq, para luego volverse uno de los lideres mas importantes del mundo, uno de los pocos hombres en la historia de la humanidad que puso en jaque al imperio dominante.

Mientras que este continente del sur intentamos con todas nuestras fuerzas levantarnos como potencias, China se alía con Egipto y la Otan derrota a Kadafi.

Todos estos conflictos no son mas que una mera escusa para quedarse con los últimos grandes pozos de petroleo del mundo y no seria que extraño que China también estrara en conflicto , al ser el país que define como va a figurar el dolar en la bolsa, puede definir la economía EEUU y con eso su posibilidad de mandar tropas.

Leyes que hacen cimbrar al vaticano

Antes de comenzar quiero darles la definición de ley :


La ley (del latín lexlegis) es una norma jurídica dictada por el legislador. Es decir, un precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia. Su incumplimiento trae aparejada una sanción. (Fuente: Wikipedia)


Pero, ¿por que se sanciona una ley? Las leyes se sancionan para establecer normas a seguir frente a situaciones que el estado reconoce. Es decir, los que se esta sancionando es algo ya conocido y comprendido tanto por el estado como por la sociedad que representa.


Frente a este conocimiento, nos encontramos (por lo menos de las que quiero hablar) con 3 cuestiones, que hoy en el siglo XXI, no parecen tan catastróficas y herejes como hace quinientos años. Estas cuestiones son: El aborto, la prostitución y la iglesia como poder en el estado.